UTOPIA
Desarraigando desiertos de las almas guerreras
acariciaré el dolor inundado por el horror.
Voy a enarcar tu letargo
mientras sueño con la justicia,
y al sacudir la desilusión de mis labios,
los rayos iluminarán lo indiscutible,
entonces sí,
la muchedumbre será un silencio plausible.
Se regocijará tu cuerpo
al sentir que se dispara el egoísmo,
la hipocresía tomará licencia
y la justicia dará un paseo triunfante.
Sólo así podremos decir
que la enemistad y el dolor quedaron atrás.
DIA GRIS
Caían moléculas por miles,
mojaban incesantes las huellas del pasado.
Estrepitosamente chocaban, sacudían.
no dejaron traslucir la luz de mis ojos,
esos, que con gran esfuerzo
pretendían dibujar su silueta,
la que me acompañó por años
marcando caminos de piedras y arenas.
Recuerdos de su andar cansino
resoplando la porfía y el desencanto,
cuencos sosos sus manos,
nudos prominentes de otrora trabajos.
Sonrisas desdibujadas, rostros sufridos,
pasos lentos, pesados, cansados.
Manos frías que buscan calor,
espaldas dobladas, jorobas de silencio
cargadas de recuerdos, donde asoma el sopor.
Niebla espesa, como los días apilados,
desfilan por las mentes soldados inertes,
solapados e inquietos momentos huyen ausentes .
Caras surcadas, pañuelos empapados,
congoja por doquier, el adiós sin querer.
Mañana serás ayer.
AMADO
Cincela mi alma con besos,
talla mi silueta con amor,
esculpe mi cuerpo con abrazos
y en cada atardecer
abraza tu obra.
Barnízala con néctar tibio,
recorre sus entrañas maestras,
disfruta de sus mágicas formas
y en cada atardecer
gózala, es tuya.
Mira con orgullo tu trabajo,
acaricia con tus ojos la imagen,
besa cada rasgo tallado con pasión
y en cada atardecer
saboréala, ella te espera.
ARRULLO
Tu voz es miel que liba mi ser,
tus ojos miran el amor
desde lo más profundo de tu alma
y a ellos no aflora
la luz interior de tu alma grande.
Ves lo que no vemos,
vemos lo que no ves.
Calor en tus palabras
verdad en tus expresiones,
sólo en tus caminos musicales estás pleno.
Soñador incansable de mares por nadar,
amigo inseparable de tu música especial.
Atónita la gente ante tanto amor,
amor por la música, la vida, el viento.
Felicidad y música están aferradas.
Te llevan por infinidad de plácidos caminos
y en todos dejás implacablemente tu rastro.
Sólo amor y paz.
ILUSION
Un gorrión se posó sobre mis manos,
imagino la expedición en un día dorado,
veo los veleros que zarpan y cruzan el océano,
forman círculos
igual que las aves en su colosal vuelo.
El sol, esa esfera superior que Dios nos dio,
un día calentó las almas temerosas,
de aquellos indios que vivían en paz
entre ecos de vientos silbando espinillos.
Siento gran euforia en esta soledad,
la aurora se levantó sonriente,
dio brincos de luces y de calor se vistió,
me duelen las heridas de silencio
y la sangre mutilada.
Cae la noche, se destiñen las campanas,
mientras se desploman las luciérnagas
veo pasar desesperado, un río de fusiles
y el sol se duerme en un manantial,
acorralado de juncos sin dueños.
Allí , donde desaparece el polvo,
acaricio y recojo la última ilusión.
NIÑEZ DESVALIDA
Por esa niñez, que deambula como el mendigo
deshilachando estrellas al borde de las cunetas
y mojan sus pies en ríos imaginarios
que se agitan hasta formar alas,
y vuela, y llora, y sueña.
No quedan espacios vacíos en su triste corazón,
aprendió a suspirar derrumbando cielos estrellados,
vio asfixiarse las flores en el silencio de sus pétalos.
Descubro en sus miradas
que quieren esconder el encanto de las hadas
y encontrar una espina en el rosal,
para llorar en el precipicio y luego dejarla congelar.
Trajinan sin tiempos, sueñan sin duendes,
sólo tienen rincones de soles indecisos.
En sus pequeños rostros cansados
quedaron atrapados como el sordo gemido del jilguero.
Se adueñaron de su dulce música,
les devolvieron grietas en sus lechos de amor,
mutilaron sus bellas sonrisas
y sumidos entre cenizas quedó el grito de sus razones.
A sus seres los templará el acero,
sus besos ausentes y brujos,
se irán escurriendo en la oscuridad
quizás, paseando en un carruaje de sal,
con sabor a impotencia.
CANSADO ....
Mi árbol desfoliado dosifica las dinamitas
ya no más aventuras que arrancan destellos,
el bramido de mi corazón se acalló
y entró en la loca vorágine de los sueños inalcanzables.
Hay un suspiro que intenta salir,
abrumado y acorralado
se abraza a la esperanza, al amor, a la pasión,
que indudablemente late entre nuestros corazones.
Me aclimaté y enclavé cobijado, acumulando sensaciones,
hoy acuño mi tiempo y lo cuido.
Sostengo mi porvenir esperando que la voz del río
me visite en las nubes.
Con sus barrancas de vapor y a la luz de los relámpagos,
las heridas me sorprenden con lágrimas prestadas.
Sostengo que el abrigo de los atardeceres
sólo serán besos, intactos y cansados.
LAGRIMA
Sos una campana que no suena
en un corazón que envejece.
Por vos mis labios postergaron sus
silencios.
Sos un trozo de lumbre acongojada
que se escucha como un lamento en la tarde gris.
Caerán como gotas frías
en cuencos de bordes lastimados de dolor.
Desde el fondo del abismo el cielo rondará en torno a ti,
arrojará la insaciable soledad del mundo,
galoparán por las tardes sombrías,
reirán en tus bocas bravas
y bajo la silueta de los párpados, cerrados y pensativos,
fluirán furtivas, se refugiarán en las viejas alas
y soñarán con una anónima esperanza.
MOMENTO
Aquí, junto a vos,
encuentro el lenguaje de la piel.
Qué saben ellos, si no se miran a los ojos.
Podrán azotar mi espalda,
lastimar mi piel,
pero nunca borrarán mi sabor a miel.
Arrincono en mi alma
los mejores recuerdos,
rompo con las estructuras
y navego en los dulces laberintos de tu ser.
Me descubrí sonriendo,
al tiempo, que una escarcha fría
cubre mis mejillas
subyugadas por el dolor.
Hoy estiré mis brazos y en mi lecho te encontré.
Nos miramos,
sólo silencio
silencio y mucho amor
quiero dormir, no me despiertes
deseo soñar.
Ves, en mi lucha interior
la niña baila.
INVIERNO
Hoy te vi pasar.
Tu andar lento me hablaba de cansancio,
pesares y esperanza que no acuden,
el cristal de mi ventana, empañado y opaco,
no me impidió percibir tu soledad.
Estabas a la espera de un sol radiante,
simplemente refugiado en un árbol afoliado y huesudo.
Mostraba su gélido esqueleto bajo un cielo totalmente gris,
algunas nubes blanquecinas aseguraban la niebla espesa del amanecer.
Y otro día de frío.
Mi pobre niño abandonado. Cuántas heladas cuenta tu alma?
No más hojas crujientes y resaca húmeda bajo tus pies.
No más huellas que mojan tu rostro regordete y sediento de amor.
Cuándo acabarán tus solitarias caminatas por las calles ásperas,
insalubres y deseosas de sol?
El viento, con su ráfaga helada,
dejó en tus oídos un mensaje inaudible,
sólo tu alma retorcida de injusticia pudo entender,
y contarle al follaje muerto en este día corto,
de escaso sol y tenue luz,
que bajo la mirada de los entumecidos abuelos,
hay un alo de esperanza que da calor a las mudas calles expectantes.
Basta ya de árboles con pájaros ateridos y nidos desamparados.
Que pronto echen a volar los nuevos retoños!!!
Que la brisa cálida de los rayos dorados comiencen a entibiar sus
sonrisas
y prometa un mundo floreciente.
A ellos, a los abuelos, a los más desvalidos
que fueron y serán los fuertes de hoy.
TE EXTRAÑO
Te busco en los nuevos colores de mis telas,
Ellos embellecen un paisaje distinto,
Quiero compartirlos, pero no te hallo.
Sondeo el aire en busca de tu perfume,
Él aroma tu ausencia y milita en mi alma,
Pero no lo siento.
Sueño que me reclamas impaciente
Que mi presencia no te falte,
Pero ya no me necesitas.
Te escucho en los ruidos del silencio
Que mansamente me rodean,
Agudizo mis oídos, pero no me hablas.
Abro la olla humeante
y en las volutas pretendo
encontrarte,
Sólo aromas parecidos me invaden
Pero en la cocina no estás.
Se zambullen mil recuerdos en el mar de nuestras vidas
Cientos de caracolas danzas incesantes,
Las largas melenas de algas nos saludan al pasar,
Pero tú no estás.
Mi alma acongojada quiere pensar
Que todo será distinto, que tú vendrás,
Despierto y miro, encuentro la verdad.
La niña rubia se duerme esperando
Aquella caricia que nunca la rozará,
Busco tus manos, pero no estás.
Abrazada a mi almohada ahogo un cristal,
Bebo la sal del dolor, se escapa un suspiro,
Te busco, no estás, llega el sopor.
Con esperanza y fe veo titilar las estrellas,
Ellas me guiñan cómplices de tu presencia.
Te busco, te sueño, te extraño.
PARTES YA
Presiento tu partida.
Veo en ti a la barca que naufraga.
Débiles anclas se esmeran por sostenerte.
Casi inaudibles palabras,
Se desprenden de tus pálidos labios.
Ya no veo ese brillo en tus ojos
Que me hablan de vida.
Sólo un remanso te acaricia
Y devuelve la paz a tu rostro.
Acaricio tu piel,
No me respondes con calor.
En mis mejillas juegan tristes
las finas cataratas
Y se depositan a tu lado, en la blanca sábana.
Todo es silencio, todo es dolor,
Deposito un beso en tu mejilla
Tus párpados se dejan caer
Te entregas a la paz que esperabas.
Mis pasos se confunden,
Mis pensamientos se entrecruzan,
Mi mirada, perdida y distante
Gira lentamente y detrás de una húmeda cortina
Te dejo mi adiós.
POR QUE HUIAS?
Sólo dejé aflorar
mis más puros sentimientos.
Con tanto entusiasmo fui hacia ti.
En el fondo de mi alma
palpitaba dulcemente la ilusión de encontrarte.
En esa carrera desenfrenada
vi recortarse tu figura,
entre las cómplices sombras de los árboles danzarines.
Ante mi saludo, te negaste, por qué?
Mi corazón no entendió este rechazo
Por qué tanto desprecio?
Seguí muy despacito
Y con toda mi dulzura golpeé a tu puerta.
Otra vez el silencio.
Emprendí la retirada, silenciosa y cabizbaja.
No cabían en mi corazón tantas preguntas.
En medio de mi estupor
otra vez apareces ante mí.
Mis latidos crecieron,
la esperanza desplegó sus alas,
el silencio fue elocuente,
nuestras miradas se cruzaron.
Un cascabel de carcajadas
se patinó de tus labios carnosos.
Te miré, simplemente te miré,
suspiré muy hondo y sólo atiné a decirte:
Subía a mi auto Maita,
no te aguanto más.
NOCHE DE LLUVIA
La noche, plagada de murmullos,
se hace cómplice de la soledad.
La lluvia acaricia los cristales
y su dulce ronronear salpica mi alma.
Giro la mirada en busca de ti
sólo sombra y silencio
todo me habla de amor
pero tú no estás.
La ingrata indiferencia del sol
que hoy no saludó,
la inerte sonrisa de tus labios que no llegó,
la mirada triste de mi hombre enamorado
que tanto me preocupó.
Pasan y pasan las almas solitarias, y yo..
yo las acompaño desde mi soledad.
Un fuerte latido me sorprende
dos gotas se desviaron y rodaron por mi mejillas.
Cuánto te extraño mi amor,
no siento el calor en la cama
tu cuerpo no está apoyado en el mío
y hasta las mismísimas estrellas
se han camuflado detrás de las nubes.
Cuando no estás,
siento el peso de la soledad.
Sí, ya sé, me amas y estás,
sé que es así
pero.......
te llamo y no estás,
te busco y no te encuentro
te quiero besar y no te tengo
te quiero abrazar y .........
Extraño tus brazos,
tus palabras,
aquellas que tanto bien me hacían
Pronto estaremos juntos, verdad?
Juntos y gozar
juntos y amar
juntos y soñar
juntos, juntos, juntos
EL VALS
Torbellino de notas musicales,
compases al ritmo de los recuerdos,
de todos , uno el más bello,
el vals.
Me trajo la imagen de mi abuelo,
vi moverse sus dedos,
con maestría y emoción
en su majestuoso acordeón.
Caricias cadenciosas
me llevaron al encuentro
de la dulce quinceañera.
El tul blanco me envolvió,
danzando y soñando,
perlas de rocío,
sudor y candor.
Tú mirabas, y yo te llamaba
con la voz silenciosa de mi amor.
Sentiré alguna vez
el calor de tu cuerpo junto al mío,
mientras las notas bañan y dibujan
nuestro camino?
También me visitaron
los duendes de entonces,
esos que desaparecen con la luz del día,
esos que aparecen a hurtadillas,
esos que son el pan de la supervivencia.
Todos juntos llegaron y me rodearon,
mis ojos húmedos y brillantes
a todos miraron.
Cada uno me dejó su mensaje.
De pronto, el vals terminó.
Aplausos, risas, alegría,
satisfacción, amigos,
y al mirar para atrás
tu figura trémula me esperaba.
NOCHE DE RECUERDOS
Preparativos abalanzados sobre mi,
abanicaron mis sentires con pétalos aromados.
Bestial, desmesurado, exagerado
mi yo avanzaba en busca de esa noche
bullanguera romántica.
Cena entre amigos.
El momento soñado.
Canciones – nostalgias
Canciones – románticas
Canciones – recuerdos
Canciones, muchas emociones.
calaron sin cesar esa noche estelar.
Calladamente calcé mi sonrisa,
la abrigué y protegí.
A los oídos llegaron más sinfonías.
Cuál fue la más hermosa?
Cuál fue la más nostálgica?
Todas brillaron al reflejo de la lluvia.
Noche húmeda de recuerdos
Noche plácida de amor
Noche de suspiros y miradas cómplices.
Cómplices de pasados, de música
cómplices de nosotros mismos.
CANCIONES
Te encontré en cada canción.
Te amé en cada recuerdo.
Amar y soñar.
Amar y esperar.
Sabores amargos no buscados.
Camaradas y amantes
de viejas primaveras.
Campanadas de duendes
artífices de nuestros destinos,
celebraron alegres
el ceremonioso crepitar,
de un fuego ardiente
que nunca se ha de apagar.
Contorneaste mi cintura
con cada dulce melodía,
y pude sentir tus besos
al final de cada sinfonía.
Te encontré en cada canción
amor de mis días.
MUSICA
Las primeras notas musicales
Circularon y se clavaron en mi,
Como aguijones de amor.
Coseché las más bellas sensaciones.
Amor de juventud,
plenitud de mujer,
sueños de madre
jugos del pasado.
Se columpiaron en mi corazón
en hamacas de ilusión.
Noche impregnada de amor,
dolor, besos y olvidos.
Cruelmente todo llegó
e invadió sin pudor.
Degusté cada nota,
saboreé cada canción,
guardé cada lágrima en una sonrisa,
recogí cada beso de tu amor.
Al alba, deshojé mi vida
y bajo la lluvia la encofré.
TITULOS DE PELICULAS
Mientras dormías,
descubrí tus pasiones prohibidas,
un domingo cualquiera ,
de milagros inesperados.
Mi amor, fuera de control
supo que la fuerza del amor no alcanzaba,
y sentí en el ocaso, el adiós.
Jugando con nuestros destinos,
bellas mujercitas y un héroe encubierto,
una vida sin reglas,
leyendas de viejas pasiones.
Mi gran chico, un día fuiste el elegido.
Ladrones de medio pelo abusaron del poder
y como jinete del espacio
asumiste las reglas del combate.
La adorable pecadora
estuvo al filo de los diamantes,
y como una quimera de oro
entonó su canción inolvidable.
Fue testigo en peligro,
ámame o déjame,
te dijo en aquellas horas desesperadas,
y como en un duelo de titanes
se le cayó la fachada.
TÍTULOS DE PELÍCULAS
Es el año del dragón, pensé,
con agua al cuello y en la casa del ácido,
recordé la leyenda del hombre lobo.
Hoy, en la convención de los vagabundos,
elegiré a los inútiles,
basados en un historia no verdadera,
y al filo de la navaja,
descubriré el secreto del lago.
En taxi, por tierra y asfalto,
iniciaré la persecución mortal.
Elegiré la calle del flamenco,
en un planeta rojo,
de una ciudad devastada,
Yo, enemigo invisible,
como un novio para navidad,
rememoraré los amores de una rubia.
Celebraremos la boda polaca
y en este enlace mortal,
el terror, el secreto, la loca evasión.
Todas mordidas de amor,
me llevarán camino al crimen.
Seré un luchador romántico
en la hora del amor.
Un plan de escape y
un ángel caído
estará de regreso a casa.
TÍTULOS DE PELÍCULAS
Los delincuentes realizaron un viaje al más
allá,
“el Duro” encontró un detective a
contramano.
Mientras cantaba la balada del pistolero,
pretendía volver al futuro
en el círculo negro.
Corazones rufianes lo asaltaron en el aire
y la historia de un secuestro
fue su herencia criminal.
Susurros en tus oídos,
llamada a escena,
el regreso.
Calabozos y dragones
y en la belleza fatal
el Ángel de la misericordia.
En el amanecer de una noche fría,
el ultimo héroe en acción,
el detective encuentra una novia para papá.
Llega el cartero perdido,
el huésped, al borde del peligro,
recibe el golpe, mientras dormía el sueño de
Ana.
En esos momentos,
como una pasión en el desierto,
el violín rojo anuncia el oro de los tontos,
con un buen control mental
logra amanecer de una noche fría.
ENTRE
BAMBALINAS
Hijo mío,
entre bambalinas la vida sigue y sigue.
Te busqué con mi mirada,
y a través de la tela negra
te imaginé en un punto,
no importa cuál, si total estabas.
La luz iluminaba al conductor
y un suave reflejo me permitía ver.
Ver que allí, detrás, de frente
la gente espera y nosotros,
aquí, detrás, de frente
estamos impacientes por salir.
Acodada sobre mi falda planchada,
me preparé con esfuerzo,
pero el amor siempre primó,
y se notó en cada giro,
donde cientos de pliegues se movían
uno a uno como los días de la vida.
En cada sonrisa insinuada,
en cada paso,
donde cada uno y todos juntos
danzamos con nuestra historia.
Yo tenía ganas de gritarte,
de contarte,
que hoy obtuve un logro más,
que la vida quita y da,
que ella no estaba pero me veía
y que ustedes me contenían
con amor, con presencia y con paciencia.
Quiera Dios que ustedes también
logren objetivos tan dispares.
Quiero decirte también, que detrás de
bambalinas,
hay vida, sueños y miedos
y como los toros embravecidos
salimos al rodeo, al rodeo de la vida,
tratando de no equivocarnos,
tratando de no olvidarnos
porque allí, adelante, están ustedes.
POETA
Tomé prestada tu esencia,
tu rayo me envuelve en su luz,
tus poemas imparidos no piden perdón,
el tiempo devana tu destino.
Tu silencio custodia mis pasos,
hilar y deshilar recuerdos, vivencias.
Enciendes auroras con retazos de esperanzas
y con la dignidad de un faro
regalas ternura en cada trazo.
Juntos desgranamos el camino,
llegarás al final presuroso,
con la espalda encorvada de poemas
y tus manos aún temblorosas de parir
creaciones.
Destilas miel del panal de tu alma
y yo respetaré mis ganas de no callar.
Siento en mi corazón debatir las ilusiones,
palpito en un mar irresoluto, alborotado,
donde navego imperdurable,
donde se quiebran mis pesares,
donde el dolor no tiene fronteras.
Te leo, me quemas las entrañas.
Sin ti, soy paloma sin abrigo.
CORAZON
Corazón, recóndito lugar
muy pequeño para tanta emoción.
Figura pequeña, encorvada, cabizbaja.
momentos duros, largos, interminables.
Encomienda a Dios tu dolor
y recibirás paz y amor.
A pesar de tus pesares, no claudiques,
atina a esperar, Él te sorprenderá.
Premio a la comprensión, a la paciencia,
entrega sin reclamos,
caminos sin fin.
Me marcho como el sol en cada atardecer,
sublimes e inagotables melodías
desensillaron junto al círculo abrasador.
Yo, el poeta, el intérprete y revelador,
busco el reencuentro con mi espíritu,
busco la verdad renovada.
La noche baja lenta
y el mar, como un bruto, arroja espuma
salpicando un enjambre que titila en lo
alto.
El sol ya no dora la cresta de las montañas,
su sangre y sudor bajaron furiosos.
Huraña y con gesto displicente,
la noche se cubrió de silencio.
Con mudos ademanes y sordas palabras,
las horas calcinadas de las siestas
iban en busca de un desenlace,
quizás, mucho antes de nacer.
PALABRA
Salvadora en
mi soledad,
calmante de mi dolor,
si te tengo, no siento el paso del tiempo
y ahuyentas mi miedo a la muerte.
Evitas que me sienta insignificante
en este mundo, que,
muchas veces, parece no tener sentido.
A tu lado me libero.
Con tu poder,
puedo decirle al mundo quién soy
y cómo lo veo.
ABORIGEN
Un viento quemante brama huyendo del calor,
empeñado en rescatar albores,
pensando siempre en nuevas madrugadas.
Con esperanzas burladas de angustiante
realidad,
revolucionaste con fugaces melodías,
divirtiendo tu dolor
abrazado a una pincelada.
No llores indio,
estás agotado de tanto dolor,
una fuerza misteriosa de la naturaleza
será tu huracán, tu terremoto.
Las olas llevarán olor a hierbas,
el viento entonará una nueva canción,
el sol pintará la belleza de tus montañas.
Ellos te reivindicarán.
Todos sentados en torno al fuego,
la
noche, en tanto, camina triste y solitaria.
Qué extraño ser habita tu alma?
Aúllas, presientes el peligro,
en el torvo sonido de la locomotora.
Habrá un repentino cambio de escenario,
en el paraíso, estarás conmigo.
MADRE
Fuiste la sombra vacilante
que un día abandonó mi protección.
Busqué un lugar para poner tus zapatos
y sólo hallé mis pies.
Me siento como un animal agazapado
hilvanando recuerdos con mis manos vacías.
Te escucho desde un centenar de voces
te veo en las extrañas piruetas de cada uno.
Meneo la cabeza con lentitud
los recuerdos se turnan para forjarse
coartadas.
Levanto las manos tan alto como puedo
todo concluye en una carcajada arrulladora.
Mientras ordeno mis pensamientos
no puedo imaginarme el futuro.
Lanzo suspiros de fatiga
mi garganta se corta de lado a lado.
Dónde estás madre?
MUERTE
Avanzas sigilosamente
no temas hacer ruido
yo estoy aquí
esperándote con la mejor paciencia.
Cuando estemos frente a frente
nos fundiremos en un abrazo
entonces soltaré las amarras
y lentamente todos irán cayendo.
Serán buenos recuerdos,
malos momentos,
situaciones duras
e inolvidables y bellas experiencias.
Acá me hallarás,
así es la vida
así es la muerte.
VIENTO
Soy apenas el viento,
ese que te mece con dulzura,
en el silencio de la noche.
Viajo por las calles desiertas,
acariciando
caritas sedientas.
Seco lágrimas furtivas de adioses ensilados.
Balbuceo canciones en oídos incrédulos,
y hago rondas con niños hambrientos.
Bailo y corro detrás de cometas
inquietas y multicolores
dibujando desgarradas ilusiones.
Soy apenas el viento,
y ahora casi ni viento soy.
Mi alma se esfuma en el cielo,
veo pasar la sombra de la ignorancia.
Me saluda con apatía la indiferencia.
Hoy desnudo mi corazón, herido y maltrecho.
Sólo siento el rumor de hojas secas.
MIRADA
Mientras buscaba tu mirada
encontré mi propia mirada.
Es que sentí piedad al verte,
y un profundo dolor horadó mi corazón.
Yo que oré para que el Señor te cobije.
Yo que oré para que te alejes del dolor.
Yo que oré para calmar el dolor de tu madre.
Hoy te vi,
y mientras buscaba tu mirada
encontré mi mirada.
Esa que duele al ver el dolor,
esa que rehuye la realidad de cada día.
Esa que no nos da la valentía para afrontar,
los caminos diversos que ofrece el Señor.
Mientras buscaba tu mirada
encontré mi propia mirada.
Esa mirada me enfrentó a tu vida.
Serás distinto,
sabes de dolor, de sacrificio, de necesidad,
de esperas y de esperanzas.
Hoy encontré mi propia mirada,
la mirada del egoísmo.
AMOR
Amor,
ven a mi lado,
acaríciame.
Quiero que seas la media mía,
de mi vida trunca.
Quiero completar con vos
la esfera naranja.
Quiero navegar con vos
el pasivo mar del mañana.
Quiero correr con vos
por caminos de aciertos.
Quiero libar con vos
el eterno almíbar de los besos.
Quiero exprimir con vos
la sabia interminable del amor.
Ven a mi lado,
acaríciame,
quiero que seas la media mía
de mi vida trunca.
ADIOS
Levanta tu mano,
bien alto y agítala al viento.
Deja escarpar de sus poros,
hasta la última gota de egoísmo.
Sacude con fuerzas los errores del pasado,
limpia las impurezas del ayer.
Sumérgelas en agua mansa,
reposa en nuevo cuenco.
Soy tu duende, soy tu Ángel,
no me ves, no me verás.
Aquí estoy, al final del camino,
bello sendero de rosas y espinas.
Hoy festejo tu adiós
con lágrimas de olvido.
NIÑO
No calles mi niño, llora tu dolor.
No calles mi niño, grita tu desamor.
Qué bello sería el mundo
si los niños tuvieran caritas de amor,
pancitas llenas de pan y calor,
cunitas rebosantes de ositos
y muchos rayitos de sol.
Si cada estrella clamara por un niño feliz!
Si cada ola de mar bravío,
golpeara con fuerzas las puertas del poder!
Si cada escritor regalara un poema
a cada niño que vaga desorientado,
en busca de la razón.
Si cada duraznero perfumara con su flor,
a cada niño que nada exhausto en el hedor.
Qué distinto sería el mundo si pudiera
ser...
La voz de aquellos que callan,
la voz de los que nada tienen.
A MI PADRE
A vos, creador de mi vida,
que me diste todo,
sin retaceos ni especulaciones,
tus poros emanaban generosidad.
Diste albergue a tus seres queridos.
Diste alegría jugando con disfraces.
Diste regalos sin esperar el día.
Diste, diste, diste.
Ya no te tengo,
pasaron muchos años, te extraño,
pero no dejaste vacíos.
Sos como el viejo arcón,
al que puedo recurrir en todo momento.
De él exprimo recuerdos, consejos, palabras.
Por tus cuidados extremos,
tus caprichos de temor,
y tu sobreprotección desmedida,
costó desplegar mis alas.
Chichones ocultos para que no sufras,
rayones disimulados bajo medias sucias,
fiebres disfrazadas de traviesas griterías.
El tiempo y el hombre dejan huellas.
Las tuyas, profundas e intensas,
se mezclan con la bravura de tu carácter,
y la mansedumbre de las tardes frías.
Hoy el hombre cesó en su paso,
y comenzó a desgranar suavemente
cada mañana, cada tarde, cada noche.
Recorrió la senda silenciosa,
ésa que lo conduciría a la paz eterna.
Hoy, los hijos de tu hija,
siguen recordando el abuelo querendón.
AMANTES
Vivimos lo intenso de un instante,
en mi cuenco ardiente
mojaste tu pincel de dulce rocío
y subido a mi regazo, mediste el tiempo.
Acosados por la pasión
tus latidos recorrieron mis venas,
mis pechos rozaron tus deseos
y tus manos acariciaron mis grietas.
Nuestros sexos navegaron en ríos sin peces,
juntos danzamos feroces.
Tu cuerpo naufragó en mi aliento
y en una madeja de agua, hilamos el estrellerío.
Tus dientes y los míos
crujieron estruendosos,
nuestros besos fueron cataratas,
horadaron mi planeta.
Fui despeinando el olvido, a la luz de la noche,
me dejé desnuda en el agua enmarañada,
belleza infinita,
tu cuerpo.
Temblamos abrazados contra el viento,
partirá el tren y ya no regresará el tiempo.
Pondrás tus manos en mi alondra
y yo me perderé por las calles con mi hombre elegido.
DESGRANAR
Atiborrada de miedo
y al borde del camino,
comencé a desgranar lo vivido.
Cayeron cuentas misteriosas,
y asustadas,
se refugiaron en el olvido.
Sujeté granos alegres,
saltaron impacientes esperando el néctar
más tarde, libarán la vida.
Sacudí y sacudí,
sólo quedó un grano,
el mejor, el más fuerte,
ése que mañana engendrará el amor.
MUJER.....
Simple palabra que abarca tanto!!!
Niña, joven, adulta, anciana.
Mujer madre y abuela.
Mujer que lucha y trabaja.
Mujer sola, con un hijo en sus entrañas.
Mujer golpeada, abandonada.
Mujer joven, bella, exitosa, enamorada.
Esposa cariñosa, querida y cuidada.
Madre adolescente, sufrida y discriminada.
Mujer que escucha a su hijo, a su madre, a su nieto.
Mujer sensible, sencilla, atenta, siempre alerta.
Mujer abuela olvidada en un hogar, cansada, triste, esperando.
Niña que fuiste abandonada y hoy sos una gran mujer.
A todas y cada una rindo mi homenaje.
MALVINAS
Regresaron, todos regresaron..
Algunos con el sueño de llegar a un universo mágico,
anidaron en sus almas dolidas
la esperanza del abrazo.
Otros, mutilados, mutilados de cuerpo y alma.
Traían en sus manos un tenue rayo de sol,
con él transmitieron las pocas bellas sensaciones,
abrazadas, enredadas en sus
tibios corazones.
A otros los trajo el suspiro de los Ángeles,
que aleteaban al compás de una canción de cuna,
y se los entregaron a una madre,
como una flor que se posa para contagiar su aroma.
Vinieron los soldados de la guerra,
vinieron nuestros pequeños grandes héroes.
Cargaban con el honor en sus mochilas,
el dolor de sus cuerpos maltrechos,
las mentiras y la hipocresía en sus almas honestas,
y en sus ojos, brillo, un brillo especial,
para depositarlo en una madre, un padre o en una amada.
Nosotros, el pueblo argentino
Qué les dimos?
PRISIÓN
Es esta sociedad secreta, lucharé,
pero no me iré sin mi hija.
En el tenue resplandor de la noche
pude ver la sombra de su tristeza.
De sus dedos sensibles
pendía un rosario,
rogaba por un cambio,
quería acariciar más flores y menos espinas.
Esperó pacientemente la buena noticia.
Quejumbrosa pensó :- En una semana saldré a la calle.
Miró de soslayo,
la luna cómplice se asomó entre las rejas,
en el paraíso la esperaba su amigo silencioso.
Amontonados contra las rejas
él le demostró su preciada posesión,
ella soñó con un nuevo nido de plumas,
simplemente le respondió con una sonrisa.
ESCRIBIR
Escribir... sembrar ideas en cada trazo.
Cosechar libertad.
Escribir... perpetuarse en el tiempo.
Quien escribe, vive aún después de muerto.
Escribir es también, ocultar un motín
para preservarlo del infierno de la ignorancia.
Es poder observar, para saber dónde depositaremos
ese tesoro, al resguardo de los bandidos.
Ellos quieren truncar ideas, basadas en líneas de meditación.
Es difícil el camino seguro,
ante tantos parlanchines dudosos,
escondidos entre pliegues de intereses
ensangrentados como demonios.
Son relámpagos calientes que queman,
queman libros, ideas, proyectos.
Escribir...
escribiendo el silencio acallaremos el griterío,
confiemos en el calor de la espera,
entonces sí, vagaremos por amaneceres
con auroras soñadas de libertad.
LLEGADA
Ayer te presentí llegando...
Mi pecho te espera en su cuna invisible,
los almanaques gastados
hacen espuma con las olas de tu amor.
Mientras te espero me balanceo en las alturas,
me fundo en lo profundo del volcán.
Amanece y salgo...
Mis sueños quedaron escondidos en la luz.
Permíteme pensarte,
sabes que puedes beber de mi fuente.
Yo seré tu amante vestida de soledad y silencio.
Quiero entregarte mis días regados de miel,
y soñar bajo la luna que por ti vendí mi corazón,
que por ti robaré la luz del sol
y con ella pintaré todo de amor.
Maldigo no haberte conocido antes
y poder amarte como ninguna.
Vida mía, cuando caiga la noche sobre ti,
y con tus ojos cansados y la lluvia mojando tu cara,
sientas que ya no puedes más,
amor mío, regresa, regresa a mí.
Yo te regalaré el amor de tantas madrugadas
y beberé de tu propia copa.
Nunca seremos extraños en la misma cama.
DESÉRTICO
Muerte, soledad, abandono, oscuridad,
Angustia ante la nada.
Un grito de dolor se hundió en la tierra desnuda,
golpearon los sentimientos del prójimo.
Las mariposas vienen de un mundo de color
y se estrellan en el desierto resuelto por el hombre.
Tanta grandeza nunca entendida.
Con grandes zancadas pisaron caminos, ríos, bosques.
Hoy abro enormes ventanales en mi memoria,
de mi infancia emerge el aroma tierno de tiempos vibrantes,
de sensaciones verdes.
Un rumor nostálgico se trepa por lo que queda de los montes chaqueños.
Ayer me columpiaba en los gigantes paraísos,
corría por las frescas campiñas teñidas de lila y blanco,
todo olía a hierbas frescas ataviadas de místicos colores.
Hoy, los verdes y naranjas se escabullen
y zigzaguean por los caminos de un tiempo sin tiempo.
Aquel verde océano de algarrobos y chañares
es sólo un recuerdo abrazado a mi retina,
en cada atardecer me regalaba campanillas blancas
y el sol recostaba sus flecos
dorados sobre la espesa fronda.
Dónde quedaron aquellos días, endulzados de quietud y silencio
Dónde quedaron los espacios
celestes ceñidos por el monte.
Aquellos espejos de eternos remansos.
Hoy estallaron ante la ausencia de la lumbre dorada.
Hoy todo es dolor, pérdida, indignación.
Dios mío, tanta grandeza nunca entendida.
MUCHACHO SOLITARIO
El muchacho flaqueaba con sus ojos nublados
Es un fantasma?
O es la otra gota gemela helada?
Maniáticos por la caza, siguieron viajando en círculo.
Con la mente consumida,
se inspiró en los rostros fatigados.
Era apenas una figura oscura,
deseaba confortables compañías,
agradables charlas,
enterrar grises recuerdos.
En las calles desapacibles,
con un sol acurrucado en las nubes
deambuló con el rostro frío y sus manos heladas.
Sólo encontró un sofá desierto,
húmedo de chocolate caliente.
Quiso ganarle al desgaste del tiempo.
Sus amigos, sólo bufandas amarillas y rojas,
entibiaron su corazón de otoños.
SIESTA
En el patio, una añosa parra
retorcía sus incontables brazos.
Una enredadera de campanillas naranjas
entretejía charlas ayudando al sol a esmaltar sus frutos.
En aquél espacio ceñido de montes,
los días se endulzaban con quietud y silencio.
Las flores silvestres exponían su sencillez y hermosura.
Un incesante y agudo concierto de chicharras
afinaban las siestas del campo.
Sólo el desaforado grito de los teros
interrumpía el plácido sueño.
El viento norte recogía frenéticamente la música.
La sombra del fondo de la casa,
invitaba al juego apacible.
Tardes regadas de hojarasca.
En las siestas disfrutábamos
de la agreste rusticidad la tierra.
Compartí con mis hermanos
los cálidos aires de aquellos días,
donde el canto del gallo nos despertaba
y el dorado rey nos saludaba.
PERDER
Alguien tiene que perder,
dijiste bajando la vista.
Compartí con vos las ganas de construir,
mi mente se enferma cuando el barco zarpa,
vela mi memoria en cada primavera.
Atravesaste mi mirada invitándola al abandono.
Entraré en las noches pinceladas de ocasos,
con manos desnudas, deshojando mansamente
los recuerdos en tu espalda.
Agazapada detrás de la escena
espiaré por la fisura del cielo,
saturado absurdamente de dolor.
La ilusión que quedaba, la mató el dolor.
De luna llenaré mi corazón
y desde las ventanas apuntaré al cielo.
Mi alma agoniza en el silencio del adiós.
Sólo el eco me atraviesa y retumba.
Se hacen penosas las curvas del destino,
salen las culpas al cruce de la calma.
Con la paz traicionada
se desbarata la esperanza en las tinieblas.
Hoy, con dolorosa marcha,
avanzamos el futuro que elegimos.
DESEO
Apresar al mundo en una sola mano.
Ese fue su deseo.
Apresarlo hasta ahogarlo de amor
y hacerle sentir que es lo más importante.
Relincharon sus caballos,
vio con dolor,
que la tierra firme se internaba en el agua eterna.
Nada parecía armonizar.
Crisol de desavenencias.
Otra vez oyó el conocido
tamborilear.
El viento y la lluvia danzaban frenéticos
mientras, en el cielo , ardía un terremoto.
Arriesgó el crujido de los guijarros.
Volvió al borde de las aguas.
Todo rechinaba bajo sus talones.
Se entregó a los acordes de su dulce bandoneón.
Reflejados en su osada facción juvenil,
se adueñaron de su rostro, máscara de impotencia.
Lo enjugó y se unió a la risa de sus sueño.
DESPOJOS
Mañana seré los despojos de hoy.
Llevo mansas muchedumbres dentro de mi.
En sus hordas acechantes
las astillas se romperán crujientes en mi corazón..
Todo será un río que endulza mi
amargura.
En el mar de la vida,
encontraré las horas muertas de vanas esperanzas.
La luna convoca sólo a mis fantasmas,
aquellos que habitaron mi juventud y frescura.
Sólo soy dueña de mi tiempo,
puño apretado, lleno de despojos,
se desliza mi andar por mi mano arrugada,
deformada, temblorosa,
marcada por un tiempo mejor.
Mi ánimo, flaco y malherido
pretende entrelazarme en un abrazo paternal.
En mi mar, sala de otrora alegría,
me visita un norte amanecido en la fe.
Pequeña gota transparente, caudaloso río,
elevo sin dobleces los senderos perdidos de la vida.
Dulce almeja, se despereza mansamente
como sauce viejo.
Hijos míos, desflequen mi concierto de gritos enredados,
Yo, lloraré mis despojos, sobre los pétalos del duraznero
DESENGAÑO
Emprendiste un vuelo mutilado de sonrisas.
Mujer dócil y bella, ojos que bendicen,
reprimiste el grito de su razón.
Templaste tu ser como el acero
y en un carruaje de sol
llevaste tus besos embrujados.
En la oscuridad,
sólo escucho el bramido de tu corazón.
y como un barco desnudo
dejaste tus huesos en la playa.
Tu carga pesada y la senda mojada
te llevaron a vivir en las nubes.
Allá escuchaste las voces del río,
repiten tus verdades como ecos abrazados al viento.
El sol lucha incansablemente por darte fuego.
En tu corazón, sólo habitan el amor y la pasión.
El gentío te aletarga en su vorágine,
apostando a tus sueños inalcanzables,
dispuesto a hacerte sentir
abatida, acechada, desengañada.
ALMAS PARALELAS
Somos almas paralelas.
Nuestras aventuras,
barricadas de silencios angelicales,
retumban en la claridad.
Murallas salpicadas de estruendos,
sonidos que dejan grietas bajo nuestros pies.
Zumban las abejas,
liban nuestros tiempos, somos dueños.
El desdén nos hunde en las cenizas,
igual me abrazo al conjuro de tus besos.
Disparamos encuentros arrancando destellos,
inocente, salgo a cobijarte.
Me acerco a tus barrancas sin abrumarte,
afligida he querido hablarle al mar,
porque aunque quieras humillarme
me marcho con el sol.
El amor es un don divino,
y aunque somos almas paralelas,
ya nada me separa de vos.
Llenaré mis penas con una copa de más.
Sin ti, soy un barco sin timón,
seguiremos navegando el mismo mar,
y aunque ya no tenga nada para darte,
mi corazón no está vacío,
está lleno de ti.
DULCE MUCHACHA
Noche de otoño, algo cálida.
Raúl
es invitado a una fiesta de cumpleaños. Condición indispensable, asistir con
disfraz.
En
plena danza, y en un descuido de ella, le sacó el antifaz.
Enmudeció, sólo el ritmo de la música y los sentimientos de ambos.
No
podía creer semejante cambio.
Como
diapositivas pasan por su memoria, las imágenes de aquella niña, dócil, suave,
educada en escuela de monjas. Recitaba como ninguna, sus poesías hablaban de
esperanza y gloria. Recuerdo que la apodaban “Mosquito”, porque picaba con su
presencia y dejaba marcas de buenos momentos.
Luego, las adversidades hacen que se transforme en la chica de la
maleta.
En
ella llevó cientos de proyectos, todos rechazados, ninguno pudo llevar a cabo y
desde entonces, sólo cosechó sinsabores, fracasos, arrugas.
Ya
nada le importó y simplemente, por unos pesos, entregó sus deseos muertos.
Raúl
quería recuperar aquel amor de adolescencia, que la distancia y el tiempo
hicieron que se adormeciera.
Entró a la alcoba de puntas de pie, no quiso que nada interrumpa su
dulce sueño, depositó un beso en su mejilla, abrazó su engrosada cintura.
Sintió profundamente en su alma, que ella obtuvo el mejor premio y lo
compartió con él.
TIEMPOS DE AYER
Abro las puertas del pasado,
los espacios se transformaron,
mi memoria atestigua tu presencia,
y mis vivencias se entrecruzan con la poesía.
Cohabitan imágenes y perfumes,
sensualidad y estaciones,
es la magia de la creación
es el espejo de la realidad.
Confluencia de tiempos,
grises de silencios
verdes de hiedras hambrientas,
la tiniebla vuelve sobre tus pasos.
Veo azahares convertidos en gotas.
SOLITARIA
Pasa el instante que huye,
mi pecho se cierra en la noche,
huelo aroma a sueños.
Vislumbro un racimo,
enroscado en el lecho
libero su aroma.
Trenzo cofres oscuros,
cuelgo tejidos de pétalos,
la desazón flota.
No cosecho una amiga,
crujo como el vidrio,
sobrevivo al viento.
SONIDOS
Ruedas de carros,
resoplidos de vapor y agua,
viento que silba,
ranas vocingleras,
crujir de troncos secos,
crepitar de leños.
Dulces melodías
de instrumentos preciosos.
MIS PIES
Mis pies buscan refugio,
desean el frescor de la tierra mojada,
Mis pies cansados,
guardaban silenciosas esperanzas.
Mis pies arrastran pesadas piernas,
lastimados en el invierno de la vida.
Mis pies sobreviven
desplazándose sobre el ramal.
Mis pies navegan el aire,
flotan en la ilusión.
Mis pies, sólo mis pies,
y por un instante ,
recolectaron mieles guardadas.
VIVIR
Vivir con alegría
esperanzada en el mañana,
morir saboreando,
lo amargo del ayer.
en la inmensidad del cielo
mi tristeza es apenas un lucero.
Decir que tus palabras
soltaron mis amarras,
es decir que nada fue tan fuerte.
Lentos o ligeros,
los días fueron pintados con sus soles
y las lunas, en sus noches,
nos cubrieron de raso azul.
Hoy, tus besos
desgarran de tibieza mi alma.
Hoy, tu palabra me empujó a vivir.
PECADO DE AMOR I
Tu mirada,
cárcel invisible
rejas que abrazan sin piedad.
Tu mirada,
disparo certero
como blanco, mis ojos.
Cautivo de ellos quedaste,
navegaste en sus aguas azules
y con tu barca,
llena de dulce ternura contenida,
anclaste en mis costas más profundas.
Revolcamos nuestras pasiones
en arenas blancas,
y como niños,
fuimos felices a rabiar,
gozando de nuestra travesura.
Cae la tarde,
el ocaso se lleva nuestros sueños,
guardemos un retazo de ellos
y en cada reencuentro
cual telaraña de sentimientos
tejamos ilusiones.
DE SOLEDAD Y AUSENCIAS
Cuando cientos de lágrimas
resbalen por tus mejillas,
imagina que mis labios
las absorberán una a una.
Serán cristales dulces
agitados en blancas palomas,
con sus gigantescas alas de seda
volarán a tu alrededor.
Te ayudarán a emprender
en tu soledad de ausencias,
el pesado y misterioso vuelo
de la resignación.
PECADO DE AMOR II
Nuestros latidos desbocados
juegan en la penumbra de los árboles,
corramos, allí está
el refugio de nuestra pasión.
Nuestras mantas,
suaves rasos dorados,
cuencos con agua,
cristales llenos de licor.
Simples caramelos,
bombones derretidos entre besos,
tus brazos envolverán mi cuerpo
abrigo a tanto sinsabor.
Sudor y pasión,
agitación y calma,
las horas darán su adiós,
para los dos, el secreto mejor.
Encofremos estos momentos.
Gocemos en secreto
el pecado de este amor.
MEMORIAS DEL ALMA
Guardo las memorias de mi alma,
en el cofre más profundo de mi corazón.
En él, alegrías de abrazos esperados,
besos envueltos en frescos pétalos,
algunas heridas que ya no duelen.
Algunas prendas...
Mi primer vestidito
volados rosas junto a la muñeca.
El blanco y vaporoso
con flores de comunión.
Y el más largo...
Con cola, tules y azahares
forrados de mañanas y cintas de ilusión.
Fotos amarillas...
Seres que ya no están.
Fotos grandes...
Todos pudieron entrar.
Algunas de niños que hoy peinan canas,
otras de niña a las que llaman abuela.
El último pichón echará a volar,
la casa pequeña,
será grande para habitar.
En la sala principal,
el cofre ocupará un sitial de honor.
A él acudiré a buscar
cada una de mis memorias
que mi alma guardará.
A MIS NIETOS
Hijos de mis hijos, doblemente hijos...
Esos son mis nietos,
los que vinieron a poblar
este bello jardín
con algarabía y felicidad.
Mi árbol se vio cubierto
de flores multicolores
una rosa y dos celestes
colman de aromas
todos los atardeceres.
Otro pimpollo está por florecer
será tan bello como los de ayer.
Riego día y noche mi árbol de abuela,
que sigan brotando nuevos retoños
de dos colores y muchos amores.
Ignacio, Agustín y Rocío,
hoy son mis flores,
Las otras tendrán
hermosos nombres elegidos con amor
por papá y mamá.
Y los colores ?...
Sólo Dios lo sabrá.
CAMINO AL AYER
Camino el mañana
y me encuentro con el ayer.
Nada cambió en tu piel,
sólo huellas que labran tu andar.
Tu mirada, triste y distante.
¿ Qué mensaje me quieres de dejar ?
Indago tus pupilas
y me encuentro con el ayer.
Pletórico de amor,
plagado de caminos,
agrestes, suaves colinas,
abruptas montañas.
Camino tu boca,
me encuentro con el mañana.
Palabras no dichas,
frases escondidas,
recónditos mares no buceados.
Emprendo el mañana,
no puedo.
Tropiezo con el ayer
ANTIGUOS MISTERIOS
En vos, envejecido arcón,
encerré los antiguos misterios.
En cada espacio un momento,
Atropellan, enloquecen,
los vivencias tumultuosas,
Descansan, aroman,
los vaivenes dorados.
En un rincón suspira
presumida y lánguida la ignorancia
Y en el fondo,
yace arrogante el pasado
apenas iluminado por luciérnagas.
Viejo arcón de antiguos misterios,
hoy correré cada una de tus cremalleras.
Desempolvaré temidas y olvidadas historias.
Saltarán ansiosas las desdichas
y como arena juguetona entre mis manos,
se escurrirá la vida misma.
EL DÍA QUE SUBA FACIL,
BAJARÉ
De soslayo y entre bambalinas,
veo cómo la marea humana
busca y esgrime misteriosamente su posición.
De un mágico soplido
vuela el maquillaje, y se acomoda.
Con una leve brisa
recupero el ánimo y arriesgo.
Respiro profundo,
se humedecen mis manos.
Late mi corazón sin armonía,
conversan miles de ideas
y las letras desordenadas,
dan volteretas y se mezclan en milagrosa ronda.
Llovizna frío sudor en mis mejillas.
Magnífico y suntuoso espectáculo.
Las luces se duermen,
El silencio gana, la sala se aplaca.
Contengo la respiración,
Entro en el personaje,
debo subir a escena.
El día que suba fácil, bajaré.
CUANDO DICES QUE TE VAS...
YO NO LO CREO...
Deshilvano los días en pedazos,
estoy presa de este sol
y en penumbras me sostengo.
Yo se que tu silencio...
No es flor de primavera.
No es nieve de invierno.
No es hojarasca de otoño.
No es ardor de verano.
Yo se que tu silencio...
Huele a rosas y lirios.
Me hiela el alma.
Me reseca las entrañas.
Le da calor a mi dolor.
No fijes tus ojos en mí,
son puñales de amor desesperado,
no camines con tu voz,
los laberintos de mis oídos,
no lastimes mi piel,
tus manos son ásperas y crueles.
Cuando me dices que te vas...
Yo no lo creo.
SOY SANGRE DE GRINGOS
Sí, soy sangre de gringos,
porque gringos son mis abuelos.
Inmigrantes de sentimientos enlutados,
soñadores de nuevas aventuras.
Lucharon incansablemente
enhebrando historias,
Bellos recuerdos de la vieja Italia
aún horadan sus lastimados corazones,
Elevan plegarias expectantes,
sollozan en silencio alentando a sus hijos.
Esperanzas de voces hechas llantos y sueños.
recuerdos sombreados de la vieja Italia.
Hoy venero a mis abuelos.
Aquel jovencito henchido de orgullo.
Aquella jovencita soñando plumetí.
Hoy venero a mis abuelos.
Porque soy sangre de sus sangres
siento con orgullo
que sangre de gringo soy.
En cada partida,
en fantástico ritual,
se visten de gala,
la soledad y el adiós.
Levanta tu vuelo
como una calandria,
y cual torre de Babel,
apila mis sueños.
Catapulta mis desvelos,
arrójalos como gotas de hiel,
y en celestial vuelo
recoge sólo dulce rocío.
Me ciega la soledad,
reseca caliza es tu adiós,
mis lágrimas claras,
lavan con pureza tu amor.
Coronar este dolor,
es mi gran desafío,
sólo siento miedo y frío
en tu gesto de soledad
veo el adiós.
MI CUERPO, EL CUERPO DE UNA
MUJER
Concepción divina, mi cuerpo.
Comunión máxima, cuerpo y alma.
Concebido en cuenco cóncavo.
Concepto, ciencia,
desmesurado cariño, la conciencia.
Desolación en habitáculo vacío,
en él dialogó el amor,
emblema sublime de toda creación.
Mi cuerpo.
Mi cuerpo, sangre, fuego.
El cuerpo de una mujer,
que ama el amor,
que crea la creación,
que soporta el sostén.
Endurece su espíritu,
endulza el alma,
prodiga amor sin cesar.
Mi cuerpo, sangre, fuego.
Mi cuerpo,
El cuerpo de una mujer.
EN MIS HIJOS ME PROLONGO
Como rojos capullos escarlatas
llegaron a la vida, mis pimpollos.
Dulcemente y con esmero,
con mucho amor y tesón,
todo aconteció con entusiasmo y emoción.
Lágrimas de esmeraldas
bajaron por sus rosadas praderas,
era la vida que se anunciaba.
En cada primavera,
mis tres árboles fueron dando frutos.
Y cuando cada uno echó a volar
me prolongué en ellos.
Formaron sus nidos,
alimentaron nuevos pichones.
Ellos serán la prosperidad.
En mis hijos me prolongo,
como prolongo la vida misma.
Estampo en cada uno
mi sello de amor y paz.
Dulces regocijos da la vida.
A todos di estiletes de fuerza
para defender y luchar
por el espacio logrado.
Por ustedes daría mi vida,
mis queridos hijos,
por ustedes me prolongo.
MUJER
Mujer, dulce ensoñación.
Exhorto tu pasión de madrugada.
Entrar y penetrar en el lago de tus ojos,
Caminar la felpa de cuerpo.
Todo es nada
Si no hay amor en vos.
Guardiana de mi alma en pena,
Si sabes que te quiero.
En mi guarida te espero,
Sabes que sos apenas si una poesía.
Dentro de mi henchido pecho
Cabalga tu espíritu embravecido.
Aquella pasión de madrugada,
Jaló hondo en mis entrañas.
A tí te digo,
mujer de ensoñación,
no hay amor sin vos,
eres mi pasión de madrugada.
Mercedes
Morlachetti

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